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Escuchamos o leemos con frecuencia que los pollos que consumimos contienen “hormonas” con su lógico efecto nocivo para la salud. Esto es falso por dos motivos: 1. No serían legalmente autorizados 2. No existen razones económicas que justifiquen dicho procedimiento Uno de los más serios desafíos que enfrenta la industria del pollo en el mundo entero es neutralizar la creencia que existe entre un sector de la población, quienes afirman que se emplean hormonas en la alimentación del pollo para conseguir una mayor ganancia de peso en el menor tiempo. ¡Nada más injustificable!
Razones por las cuales No Se Usan Hormonas en la Producción Avícola 1. Simplemente no es necesario el uso de hormonas:Una adecuada alimentación a base de proteínas, vitaminas y minerales (que se obtienen básicamente del maíz, la soya y el sorgo), así como un correcto manejo en granja, ayudan a la expresión genética de estas aves, cuya carne es saludable y nutritiva para toda la familia.
2. Las hormonas no son efectivas:La administración de hormonas de crecimiento no hace crecer a las aves, de la misma forma que no convierte en superdotadas físicamente a las personas que se inyectan este tipo de sustancias. El crecimiento es una muy compleja combinación de funciones metabólicas, que depende de un amplio conjunto de señales endocrinológicas.
3. Las hormonas podrían tener impacto negativo en el desempeño del pollo: La administración de hormonas al pollo sería desfavorable, ya que éste vive al filo de su máximo límite metabólico. Incluso, en ocasiones, es recomendable recurrir a la restricción alimenticia, con el objeto de reducir la velocidad del crecimiento. Un incremento en la velocidad de crecimiento en regiones tropicales, aumentaría seguramente la mortalidad de las aves por estrés calórico.
4. La administración de hormonas es, en extremo, difícil: Como las hormonas no se pueden administrar por vía oral, los pollos tendrían que ser inyectados por vía intravenosa, lo cual sería algo difícil debido a la cantidad de pollos que hay en una granja.
5. El costo de las hormonas sería elevado: En vista de que las hormonas de crecimiento para aves no se producen de manera comercial, su costo sería muy alto; tanto, que si se le administrara un miligramo de dicha sustancia a un pollo de engorde, su costo sobrepasaría el valor mismo del ave, lo cual no tendría ningún sentido desde el punto de vista comercial.
6. Se requiere esfuerzo físico para aumentar la masa muscular: El empleo de esteroides anabólicos para conseguir mayor masa muscular en los pollos es un imposible en esta industria avícola; sencillamente porque las aves tendrían que hacer ejercicio (como los deportistas que utilizan estas sustancias) para conseguir el efecto deseado. Recuerda: Nuestro pollo es y será: Naturalmente... Sin Hormonas! FUENTE: Pagína Web FENAVI, Consultado Noviembre 03 de 2009 http://www.fenavi.org/fenavi/admin/uploaded/file/El_Pollo_y_las_hormonas.pdf |